miércoles, 14 de mayo de 2008

VARIAR LOS CLICHÉS

Variar los clichés es algo difícil, pero el público suele agradecer que le sorprendan y le saquen de lo predecible. En Los pájaros (The birds, 1963) Hitchcock nos hace una demostración de como aumentar el interés de los espectadores variando los clichés al uso.Tippi Hedren se sienta al lado de una escuela. Sin que se de cuenta, algunos pájaros se van posando detrás de ella. Hitchcock explicó, personalmente, la técnica que utilizó en esta escena.

En el cine lo habitual es intercalar planos entre, por ejemplo, la chica que va a ser asesinada por el malo y el chico que viene cabalgando a rescatarla. Evidentemente se pretende despertar la intriga en el público. ¿Llegará el chico a tiempo para salvar a la chica? Lo mismo suele ocurrir en las persecuciones. La cámara pasa, sucesivamente, de perseguidor a perseguido. Esa es una de las formas tradicionales de crear suspense. El nombre que recibe esta técnica es “Cross-cutting” o “Cross-cut”. Hitchcock intentó romper este cliché en la escena de “Los pájaros”. Tippi Hedren se sienta. El público ve como van llegando pájaros sin que ella se de cuenta. La pantalla intercala entre la chica y los pájaros. Pero hay un momento en el que la cámara se queda fija encuadrando a Tippi Hedren sin que veamos lo que está ocurriendo detrás de ella. Hichcock pretende que nos preguntemos: ¿qué está pasando con los pájaros? ¿se han ido, o han venido muchos más? Al negarnos una parte de la información, aumenta nuestra curiosidad acerca de la situación. Lo mismo pasa cuando, a continuación, Tippi Hedren entra en la escuela y le dice a la maestra que es mejor que los niños salgan y se vayan a sus casas. La maestra ordena a los alumnos salir en silencio y éstos empiezan a hacerlo. Pero en ese momento Hitchcok corta la imagen a los pájaros que están afuera y mantiene ahí la cámara fija. Al espectador no le queda más remedio que preguntarse: ¿pero han salido ya los niños o no? ¿Harán algún ruido que llame la atención de los pájaros? ¿qué está pasando en la escuela?

Hitchcock comenta en el libro de conversaciones con Truffaut como siempre intentó sorprender a los espectadores variando todos los clichés al uso. El público en todo momento intenta adivinar lo que va a ocurrir en la escena siguiente. Para el maestro, la obligación del director es asombrar con lo inesperado. Pongamos un ejemplo: si en una película se va a asesinar a un hombre, lo normal suele ser que el hecho suceda en un lugar escondido y oscuro. Hitchcock, en North by Northwest se encargó de romper el cliché colocando a Cary Grant en el lugar totalmente opuesto: una gran llanura, en pleno día. Ahí es donde le ataca una avioneta. Lo habitual es que un personaje muera en las películas en cuestión de segundos. Con un tiro o un par de golpes suele bastar para quitar de en medio a cualquiera. Hitchcock se encargó de romper este cliché en Cortina Rasgada (Torn Curtain, 1966). La escena en la que Paul Newman y Liv Ullman matan, en una cocina, a un agente comunista se convierte en una interminable pesadilla que dura varios minutos. Una última pregunta: ¿cuántas molestias se toma Hitchcock en Psycho para convencer a los espectadores de que la película va acerca de si la policía cogerá o no a la chica ladrona? Y todo, evidentemente, con el objetivo de que el asesinato de la ducha deje al público totalmente descolocado. Como decía sir Alfred, la vida está llena de sorpresas y el cine debe mostrar esa gran verdad.

--Escena de Los Pájaros.

1 comentario:

Alicia dijo...

Efectivamente, en "Psicosis" el espectador se queda completamente descolocado; no sólo porque se corta la historia de la chica ladrona, sino porque Janet Leigh, protagonista indiscutible, muere cuando la película no ha hecho más que empezar. Te quedas pensando: ahora habrá muchas escenas anteriores para poder lucir a la gran Janet, guapísima ella.